Para cerrar cualquier comida gallega que se precie, el postre por excelencia es la Tarta de Santiago.
Este dulce, reconocido con Indicación Geográfica Protegida, es el broche de oro para los peregrinos que terminan el Camino de Santiago y para cualquiera que busque un postre sin gluten (ya que no lleva harina).
Simplicidad y sabor
Sus ingredientes son humildes pero nobles: almendras molidas, azúcar, huevos y aroma de canela o ralladura de limón. El resultado es una tarta húmeda, densa y con un intenso sabor a almendra tostada. Se reconoce fácilmente por la Cruz de Santiago dibujada con azúcar glass en su superficie.
En Meigas e Pulpos nos gusta acompañar este postre con un pequeño chupito de licor café o crema de orujo artesanal, elaborados siguiendo las recetas tradicionales de las destilerías gallegas más antiguas.
¿Por qué probar la gastronomía gallega en Alcorcón?
A menudo se piensa que para comer buen producto gallego hay que viajar cientos de kilómetros.
Sin embargo, en Meigas e Pulpos hemos roto esa barrera.
Nuestra propuesta de valor se basa en la logística: al recibir productos de Loira tres veces por semana, eliminamos los largos tiempos de almacenamiento que suelen sufrir los productos frescos en la capital.
Esto nos permite ofrecer zamburiñas que aún saben a mar, pulpo con la textura adecuada y carnes con el sabor de los pastos del norte.
Y si te quedas con ganas de más, recuerda que puedes adquirir muchos de estos productos en nuestra tienda para cocinarlos en casa. La frescura gallega ya no es una exclusividad del norte; está aquí mismo, en Alcorcón.